La Policía de San Luis detuvo ayer a Carina Di Marco por abuso sexual con acceso carnal agravado en calidad de partícipe necesario, indicó la justicia, y aclaró que no está implicada por el asesinato. La mujer es la mamá de Florencia, la nena violada y asesinada que después fue encontrada el 23 de marzo, en un río de Saladillo.

Las informaciones previas, confirmadas luego por la acusación que presentó la jueza Virginia Palacios, sostenían que aparentemente la mujer sabía que su hija era abusada por su padrastro, Lucas Gómez, principal acusado de matar a Florencia, cuando vivían en Palmira, Mendoza y que no hizo nada para protegerla.

Según indicó una radio de Mendoza, existe un audio en el que una docente de la antigua escuela donde iba la nena le avisaba a Carina que su hija hablaba un episodio de abuso de su padrastro. Carina le habría restado importancia. A raíz de esto, Palacios dijo que no descartan llamar a los docentes o más testigos a declarar. 

Durante la mañana Palacios notificó a la mujer sobre su situación. También se fueron definiendo los detalles sobre la tenencia de los niños. El hijo de 9 de años de Carina fue interrogado en Cámara Gesell, a eso de las 10 de la mañana.

Pasadas las 15, Carina salió del despacho de la jueza Palacios, esposada, sin capucha y sin la recién nacida. La jueza informó de la acusación mientras una secretaria de la Defensoría de Menores llevaba la bebé a sus futuros tutores. 

El hermano de Carina tendrá la tenencia provisoría de los nenes más grandes y del bebé. Según la jueza la delegación puntana de la división homicidios que viajó a Mendoza habría recabado información como para tener “un estado de sospecha suficiente” contra la mujer. Allí trabajaron en cooperación con el Juzgado de Garantías Nº 2 de San Martín y la Unidad Fiscal Departamental de San Martín. 

Hoy, la jueza Virginia Palacios le tomara declaración a Carina, indagatoria donde la mujer podrá defenderse de las acusaciones que se le imputan.

 

 
 
 

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