En los últimos días, en el barrio Marco Avellaneda, de la ciudad salteña de Metán, una representación de la Virgen de la Rosa Mística realizada en yeso de cincuenta centímetros de altura, lloró en su ojo izquierdo con un líquido que parecía ser sangre, y causó la conmoción de vecinos que le prendieron velas, rezaron y pidieron milagros.

"Esto es un milagro y a la vez creo que un llamado de atención para todos. La Virgen no paró de llorar en todo el día, lo hizo varias veces. Incluso yo misma y las personas que llegaron le limpiamos las lágrimas de sangre y las volvió de derramar", dijo Rosana Mendoza, en declaraciones a El Tribuno de Salta.

En mayo del año pasado, un vecino del barrio Las Delicias de la misma ciudad observó una mancha negra en su casa con la forma de la Virgen María y si bien intentó borrarla con un trapo con detergente y otro con alcohol la imagen se mantuvo provocando sorpresa entre los vecinos.

Fuente: Cadena3

 
 
 

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