Así lo declaró la madre de una joven de 21 años a la que quisieron llevar por la fuerza mientras caminaba por 25 de mayo, a cuatro cuadras del centro de la capital puntana. El caso fue denunciado en la Comisaría 1º.

por El Chorrillero. En una charla que Alejandra Sosa mantuvo con elchorrillero.com, contó que el hecho se registró algunas semanas atrás, y que la situación fue expuesta por su hija ante la Policía. “Yo la acompañé a realizar la denuncia, y hasta el momento no tenemos ninguna novedad. Nos dijeron que están en plena investigación”, explicó.

Macarena tiene 21 años y fue la protagonista de una situación que, aunque ya pasaron varios días, tiene preocupada a toda su familia. Su mamá recordó que era el mediodía cuando la chica, que estudia en la Universidad Nacional de San Luis, caminaba por 25 de mayo hacia el centro, fue sorprendida por dos sujetos.

En la denuncia, la chica le contó a los policías que antes de llegar a Constitución, un auto blanco con vidrios polarizados se estacionó. Vio que bajaron dos hombres con camperas negras y capuchas, pero no les prestó atención hasta que sintió que la tomaron por la espalda y comprendió las intenciones que tenían.

Los desconocidos la tomaron de los brazos e intentaron arrastrarla hasta el auto que siempre estuvo con el motor encendido. “Ella mide 1,75, es muy delgada. Hizo fuerza y cuando pudo, gritó para que la ayudaran”, dijo Sosa.

Justo una pareja se acercó desde la esquina y eso, más los gritos de la joven pusieron en alerta a los dos hombres que volvieron al auto y escaparon hacia la avenida Lafinur. Macarena quedó tirada en el piso y con los nervios encima llegó hasta la parada del colectivo porque lo único que quería era estar en su casa.

“A ella ya le robaron dos veces el celular, pero esto era mucho más grave y le pedí que fuéramos a denunciar, no solo por lo que le había pasado a ella, sino para que no le ocurra a otras chicas”, explicó la mamá.

Los supuestos secuestradores no dijeron palabra alguna, pero sí mostraron el interés de querer llevarse a la joven por la fuerza. “Si subían a mi hija a ese auto, no la veía más. Se me pasaron un montón de cosas por la cabeza, la trata de personas por ejemplo. Esto no fue un acoso, se la quisieron llevar”, agregó preocupada la mujer.

También aseguró que el jefe de la Comisaría le confirmó que había “un montón” de casos similares: “Entonces tenemos que estar informados y los padres atentos. Yo me paso el día preocupada, porque mis hijas van todas a la universidad y llegan tarde a casa. Entonces tenemos la precaución de estar todo el tiempo comunicadas, y que ninguna ande sola, que estén siempre acompañadas. Lamentablemente estamos viviendo con mucho miedo”.​

 
 
 
 

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