Es considerado el señor de la radio en San Luis. Más de la mitad de su vida la lleva trabajando en los medios de comunicación, pero no se cansa porque la profesión que descubrió a los 16 años le “corre por la sangre”. En una entrevista a “Cuarto de hora”, Nino Romero analizó su presente profesional y profundizó sobre la necesidad de un cambio cultural.

Su trayectoria (trabajó en casi todos los medios de San Luis) lo pone entre los decanos de la radiofonía y la TV puntana.

por Daniel Miranda / San Luis

Habló del “castigo” que recibió por parte del Gobierno provincial que lo considera un “opositor a sus ideales”, y de la “grieta” que sufre la profesión en San Luis: “A veces, cuando no hacés las cosas por convicción, pasás a ser un idiota útil de otro”, analizó.

Puntualizó que la grieta “siempre existió”, que en los últimos años “se profundizó” y que sus consecuencias están yendo en contra de la información y la sociedad.

Ya pasaron 44 años desde su primera misión en radio, y lo cuenta con orgullo. Su trayectoria (trabajó en casi todos los medios de San Luis) lo pone entre los decanos de la radiofonía y la TV puntana. Al lado de él se formaron locutores y periodistas, hasta el día de hoy.

Trabajó en las radios LV 13 Radio Granaderos Puntanos; Radio Nacional San Luis; Dimensión; Digital, Líder; Centro (ahora Ave María) y Lafinur. Ha sido columnista de El Diario de la República y en la actualidad lo es del diario Todo un País. En televisión se desempeñó en Carolina Cable Color y más acá fue uno de los conductores del ciclo Agenda Directa por Canal 13. Además, durante muchos años, fue animador de festivales.

Desde las 6 de la mañana conduce todos los días el ciclo Agenda Abierta por Radio Dimensión, uno de los más escuchados de la mañana. Además es corresponsal de la agencia de noticias Télam.

No tiene problemas en decir que tiene 60 años y más de media vida aferrada a una profesión por convicción. Ni cansado ni derrotado, remarcó que el periodismo “corre por la sangre” y que, para ejercerlo, primero hay que “amarlo”. Ese sentimiento, según su visión, hace que no le “duela nada” y que “tenga las fuerzas y la lucidez para seguir”.

Sostuvo que San Luis necesita “alternancia en el poder” y una “sociedad en libertad”, con “medios en libertad”. “Necesitamos el respeto a la sociedad, cumplir con la palabra que se dice. Un cambio cultural que el Gobierno provincial no supo apoyar”, le contó a Daniel Miranda para El Chorrillero Web.

-Nino, el señor de la radio, ¿cuándo pisaste por primera vez una radio?

A los 16 años. Tengo 60 y ya son 44 años en la radio desde la primera vez que hablé, o sea lo que pude decir: “Hola, buenos días, la temperatura, la hora” y “está transmitiendo Radio LV 13 Granaderos Puntanos San Luis”. Iba al secundario porque si no lo tenías terminado no podías trabajar, pero la radio me consiguió el permiso transitorio de locución y debía presentar trimestralmente un certificado de que no te llevabas una materia.

Tuve una preparación de varios meses, sin hablar, aprendiendo la metodología, cómo se enunciaban los temas, lo básico de un locutor de turno. ¿A dónde llegue? A instancias de varios conocidos, como Nemencio Lucero, el jefe de programación en esos momentos, de compañeros y colegas, dueños de una voz que se mantienen imperturbables a través del tiempo, como lo son Daniel Piñeda y Daniel Ramallo. Me dieron la oportunidad de practicar.

“Necesitamos un cambio cultural absoluto; el Gobierno provincial no supo apoyarlo”.

– ¿Y fue para siempre?

Fue para siempre, sí.

– ¿Estuviste algún momento sin hacer radio?

Si, tuve un momento sin hacer radio en plena democracia. Fue en la época cuando trabajaba en Radio Dimensión con Patricia Funes a la tarde y hubo una imposición del Gobierno de la provincia con Adolfo Rodríguez Saá de gobernador. En ese momento dijeron “hay una buena pauta y todo, pero Nino no debe estar en la programación”. Luego hubo cambios de directores y pude volver.

Comencé en un espacio dedicado al humor de media hora los sábados.

-Hoy conducís un programa de 4 horas en Radio Dimensión, además estás en la Agencia Télam y hace unos años estabas en televisión, ¿cómo se hace?

Lo tienes que amar, lo mismo que te pasa a vos y a los jóvenes de aquí. La profesión corre por la sangre. Eso hace que no te duela nada y que tengas todas las fuerzas y lucidez del mundo para avanzar, para seguir y tratar de estar en todos lados.

“Vamos a crecer más cuando el momento político nos permita discernir con respeto”.

-A lo largo del tiempo has trabajado con un montón de gente: jóvenes, locutores y periodistas que a lo largo del tiempo han hecho su propio camino. ¿Cómo es esto de estar formando permanentemente y hacer escuela de comunicadores?

Me encanta trabajar con gente distinta y que se vaya abriendo camino. El que se sienta a trabajar conmigo y me dice miré, yo quisiera trabajar con usted o que la radio te diga, hay un chico para deportes, para política, para espectáculos lo primero que le digo es acá volá como sea, decí lo que quieras, no estés esperando si lo que vas a decir me va a gustar a mí o no me va a gustar, ‘que dirá el Nino, se va a enojar’, no, volá, creá

Si vos estás con una persona y tu compañero de trabajo por más que sea tu conductor, esa persona te tiene miedo, su creatividad queda nula, queda condicionada. Cuando esos colaboradores o compañeros de programas brillan, te hacen brillar más a vos, y ese brillo propio hace que sigan sus propios caminos donde seguimos siendo amigos. Me dá felicidad formar parte de ellos.

Muchos compañeros son dueños de radios, que están en otros medios en el país. Están permanentemente las puertas abiertas para decir, si es tu vocación, yo quiero ayudarte como la vez que me ayudaron a mí.

-¿Cuál es tu mirada de los medios de comunicación de San Luis?

Excelente. Leo casi todo, escucho todo lo que puedo y veo todo lo que puedo. Me encanta que haya tantos medios. Lo que critico es que a aquellos medios y/o colegas, incluso portales, que se dedican a etiquetar la tarea de los demás, eso no me gusta.

A mí me gusta que cada uno haga lo suyo. Tenés una línea editorial en tu diario, radio o portal, bárbaro, genial. Lo que no me gusta es que se pongan títulos o carátulas a un medio o colega.

Me genera escozor sentir que tenemos en la profesión una grieta acá en San Luis no generada por nosotros mismos. A veces, cuando no hacés las cosas por convicción, pasás a ser un idiota útil de otro.

No es una contradicción decir que mi mirada es excelente en lo que se desarrolle. Además, critico que algunos medios carecen de una absoluta rigurosidad periodística. Porque no hacen la necesaria verificación de lo que vas a publicar o sacar al aire. Me parece excelente la cantidad, en calidad no todos están al mismo nivel.

“Mis opiniones son sinceras y hechas con absoluta libertad y conciencia”.

-Esto de la grieta ¿contra quiénes está conspirando? ¿Contra los medios? ¿Los periodistas? ¿Contra la sociedad en el fondo?

Contra la sociedad y contra nosotros en los medios.

-¿Es algo nuevo lo que ves ahora?

No, es un fenómeno que tiene varios años. Yo te conté un hecho que sucedió cuando no había tantas radios y no había portales. Con la publicidad se ejercía presión sobre los medios de comunicación.

Esto de la grieta ha existido desde siempre, salvo que estos años se ha profundizado y va en detrimento de la información primero y de la sociedad después.

Muchas veces uno menosprecia al lector, al televidente, pero sabe muy bien discernir una noticia. Y si de pronto ve una publicación que no refleja del todo la verdad, se va inmediatamente.

No hay una real valoración de que la gente tiene una capacidad de lección impresionante.

-¿Cuál es tu mirada del momento político de San Luis

Es necesario un cambio cultural absoluto. Esto lo vengo sosteniendo desde hace mucho tiempo, antes de que pasara el fenómeno Poggi y demás.

Necesitamos alternancia en el poder, necesitamos una sociedad en libertad, necesitamos medios en libertad, por más que respondan a una u otra línea editorial. Necesitamos el respeto a la sociedad, el cumplir con la palabra que se dice.

Necesitamos un cambio cultural que, a lo largo de este periodo, el Gobierno provincial no supo apoyarlo, cambiarlo, adaptarse a los tiempos. Lejos de eso, desde mi punto de vista, hubo un retraso. Yo esperaba “bueno van cambiando los tiempos, irán cambiando”, pero hubo un crecimiento notable de la soberbia, del castigo, de la intolerancia y eso es lo que no quiero para mi sociedad, no lo quiero con los Rodríguez Saá, ni con los Poggi, ni con el candidato que fuere.

Yo creo que como sociedad vamos a crecer mucho más cuando el momento político nos permita discernir con respeto. Vos disentís con el gobierno de turno acá y sos castigado, siempre ha sido así.

-¿De quién depende el cambio cultural?

De todos los ciudadanos. Que cuando vamos a votar, elijamos a quien representa y si estamos de acuerdo con el cambio cultural. Que elijamos a las personas adecuadas y que les comencemos a exigir.

Estamos en un momento crucial en la provincia de San Luis, ha pasado en el país, ha pasado en el mundo, pero nosotros no debemos seguir sintiéndonos que seguimos estando bajo la suela de algún zapato, lo que no significa estar en contra de, no, bajo ningún punto de vista, significa que mi modelo de sociedad por el cual trabajo en los medios excede los nombres por más que te pongan etiquetas, “este es poggista, este es anti Rodríguez Saá” yo he trabajado muchos años con Alberto Rodríguez Saá en el poder, estando en medios privados y recibí castigos.

Cuando vos hacés algo el objetivo es cambiar la sociedad desde tu lugar, es tener una sociedad como la que hablamos recién, pluralista, en libertad.

Pensamos distinto, lo que no significa que no nos saludemos, que nos tengamos que buscar para castigarnos, esa es la sociedad que nos va a permitir crecer.

-¿Como periodista, te importa lo que digan de tus opiniones?

No me he puesto a pensar. Lo que puedo decir es que mis opiniones son sinceras y hechas con absoluta libertad y conciencia. Como alguna vez lo dije, “A favor de todos, en contra de nadie”, no, no es que no me importe, sí lo tengo en cuenta.

“Me encanta trabajar con gente distinta y que se vaya abriendo camino”, dijo Nino Romero.

-¿Cuánto demandará este cambio cultural del que estás hablando?

Depende de nosotros, los tiempos son impredecibles. Uno dice “voy a comenzar un proceso de cambio” y comenzás a caminar y te das cuenta que ahí nomás ya cambiaste todo. Depende de nosotros y las decisiones que tomemos como ciudadanos para lograr un cambio cultural que puede ser inmediato.

Yo creo que en estos momentos que vivimos en San Luis no va a ser muy largo en el tiempo, no que vaya ser ya, pero hemos comenzados como sociedad a transitar un camino de los valores, la tolerancia, el respeto. Cuando vos como sociedad comenzás a transitar un camino así es imparable por más que sean sólo 10, después van a ser 100, después 1000; pero es un camino el que comenzamos a transitar ahora, es imparable, independientemente de los nombre. Por eso los nombres deben tener cuidado cuando lideran porque están liderando un camino de cambio que dice basta, respétennos un poco.

-¿Cómo es tu relación hoy con el poder político de San Luis?

Mala.

-¿Se puede saber por qué?

Sí. Tengo acceso a la información, lo que no tengo es el acceso a los funcionarios, candidatos ni nada por el estilo por órdenes de la gente vinculada al área de comunicación. Califico de mala por este hecho. Si accedo directamente y sí reflejo la información, las cosas que hace el gobierno; pero permanentemente me encuentro con trabas para acceder de manera directa, pero lo mismo la encuentro y la doy.

-¿Has podido saber por qué hacen esto?

Porque me encuentran como opositor a sus ideales. Lo toman como un castigo a un reportaje que hice y que molestó, y en lugar de responsabilizar lo que dice el entrevistado, se responsabiliza al entrevistador. Se mata al cartero.

-¿Cómo ves la realidad de la Argentina y de San Luis en particular?

Complicada, muy complicada, en ambos casos. Pero insisto, si nos ponemos límites, yo por ejemplo tengo como límites la libertad, los derechos humanos y la corrupción, que son fundamentales para mí y no los negocio. En tanto avancemos, vamos a crecer como país una barbaridad, como provincia ni te cuento.

-¿Cómo ves al Gobierno de Macri?

Con muchas cosas por hacer, con muchas cuentas pendientes, que las va a tener que cumplir dentro de estos dos años o dejar la puerta media abierta para quien lo suceda pueda cumplir con las cosas que él prometió y que lo llevaron a gobernar.

-¿Y al de Rodríguez Saá?

Con muchas palabras, con muchas promesas, pero no lo veo con cosas concretas, muchos anuncios y pocos hechos reales. Lo veo como un “inscribite”. ¿Plan de Vivienda? Inscribite. ¿Vamos a abrir una obra? Inscribite. Para todo es un inscribite, no tenés una certeza de nada.

Nino Romero junto a Daniel Miranda en el ciclo “Un Cuarto de Hora” de El Chorrillero webTV.

Veo un Gobierno de Alberto Rodríguez Saá como de anuncios ampulosos, de anuncios que están alejados de los que realmente espera la sociedad de un gobierno: salud, educación, trabajo. Exageradas cosas huecas, exageradas promesas.

-¿En San Luis la audiencia es de los periodistas o de los medios?

De los dos, se complementan. Nadie puede decir “si yo me llego a ir me llevo la audiencia”, no. Es de los dos, pero es fundamentalmente del producto, si vos tenés un producto digno, ese producto funcionará en cualquier lugar, quizás te lleve un poco más de tiempo imponerlo en algún otro lado. Pero ojo, los medios te tienen que ayudar y acá los medios ayudan poco.

 
 
 

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