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Por @cdperiodismo

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¿Vivimos estresados los periodistas? Al parecer, sí. Y esto va más allá del cliché. Un estudio del London Press Club  detalla que entre infinitos cafés, comidas apuradas, tiempos que no alcanzan, los hombres y mujeres que ejercen este oficio son más propensos a mal genio y a una incapacidad “para resolver problemas complejos”.

La neurocientífica Tara Swart analizó el caso de 90 periodistas durante un período de tres meses. La muestra es pequeña, pero los hallazgos son claves.

Los periodistas beben en exceso, están deshidratados, duermen mal y no pueden hacer una pausa de al menos 12 minutos para meditar.

No es la primera vez que una radiografía de los periodistas es para realmente estresarse como podemos ver en esta selección de temas que hemos abordado.

Pero mientras que los salarios bajos, plazos constantes y altos niveles de rendición de cuentas significaban más estrés, el estudio encontró que los periodistas eran más capaces de hacer frente a la situación que los banqueros, los comerciantes, y los ejecutivos de ventas. Resulta que somos más resistentes y productivos, según Swart.

“Muchos periodistas dijeron que amaban su trabajo”, señala la experta, tras considerar que muchos describieron que dedicaban todo su tiempo a este oficio. Pero otras preocupaciones son el dinero, los niños o los ancianos padres.

El alto consumo de alcohol y cafeína también genera poco sueño. La mitad de los menores de 35 años ya lo afrontan. Solo el 10% de los que superan ese rango de edad recuperaban el sueño adecuadamente.

Uno de los ‘conejillos de indias’ que formó parte en el estudio es Tom Whipple, del The Science Editor Times, quien aconseja para enfrentar el estrés programar tareas.

Swart dijo que si bien las preocupaciones sobre seguridad en el empleo fueron mayores entre los más de 35 años del grupo, los jóvenes también lo experimentan.

Su objetivo general del estudio era ayudar a los periodistas con mejores estrategias para el manejo del estrés, tales como la mejora de los hábitos de sueño, una mejor alimentación y más ejercicio. Otros consejos incluyen preguntarnos qué queremos ser, qué haríamos si perdemos el trabajo y por qué no dejamos atrás los hábitos destructivos.

Los periodistas obtuvieron puntajes bastante altos en:

– Abstracción:  La capacidad para hacer frente a ideas en lugar de acontecimientos. Esto está relacionado con la parte del cerebro donde se lleva a cabo la más sofisticada solución de problemas. En otras palabras, se pone de manifiesto la capacidad de pensar con originalidad, y establecer conexiones que otros no pueden ver.

– Otorgamiento de valor: La capacidad de asignar valores a diferentes señales sensoriales, como por ejemplo si algo es una prioridad, o si tiene significado. Tener un buen puntaje en esta área indica una buena capacidad para tamizar a través de la información, y saber separar lo que es importante.

Los periodistas obtuvieron calificaciones más bajas en:

– Función ejecutiva. Así como las características mencionadas anteriormente, las bajas calificaciones de la función ejecutiva también sugieren falta de sueño, mala nutrición, falta de ejercicio y de atención. Muchos de los participantes informaron que no tenían tiempo para descansos durante el trabajo.

– Silenciar la mente: Se relaciona con la capacidad de tener pensamientos sin distraerse por ellos, o una poderosa capacidad para concentrarse. Las puntuaciones bajas indican lo contrario, lo que indicaría que los periodistas tienen dificultades para evitar preocuparse por el futuro, o lamentar el pasado.

Fuente: clasesdeperiodismo.com

 
 
 
 

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