Antes de que lo operaran, Jackson McKie, un paciente de 8 años con hidrocefalia, le pidió a su neurocirujano si podía intervenir también al muñeco, llamado “Pequeño”, para no entrar solo al quirófano, a lo que el médico, sorprendido, accedió

peluche

En su cuenta de Twittter, el Dr. Daniel McNeely compartió imágenes de su particular paciente, acostado en una mesa, con una mascarilla de oxígeno. “Un paciente me pidió si también podía arreglar a su osito de peluche justo antes de hacerlo dormir... ¿cómo podía negarme?”, escribió el especialista.

Así, primero operó al niño que, producto de una hidrocefalia, necesitaba una válvula en el cerebro que regule el líquido cefalorraquídeo. Luego, diagnosticó a “Pequeño” con una rasgadura debajo de su brazo y puso manos a la obra. “Siempre sobran algunos puntos de la intervención y suelen descartarse”, explicó el médico.

“Cuando se despertó estaba tan orgulloso. Su oso de peluche estaba acostado con él en la cama del hospital”, contó su papá, Richard. “Nos hizo sentir mejor respecto de estar allí”, aseguró.

Tanto el niño como el oso de peluche se recuperan favorablemente, aunque Jackson advierte que su pequeño amigo “está un poco malhumorado”.

Fuente: TN

 
 
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