Ayer inició el Juicio por el femicidio de Brenda Arias, ocurrido en julio de 2009, en Concarán, San Luis. La caratula es Homicidio Simple agravado por el uso de arma de fuego y el principal sospechoso es Juan José Murúa, de Los Hornillos, provincia de Córdoba.

murua

El juicio fue presidido por Sandra Piguillem y los vocales Juan Manuel Saá Zarandón y Sergio Darío De Battista. La acusación estará a cargo del Fiscal de Cámara, Mario Zudaire, quien plantea aumentar la pena del acusado a un tercio más por el empleo de arma de fuego, cuestión que se dirimirá al finalizar el juicio y se dé condena.

Ayer, el proceso inició a las 10:30 y finalizó a eso de las 16 hs. después del testimonio de 18 personas.

El primero en atestiguar fue Miguel Arias -el padre de Brenda- quien pidió al jurado que no le tiemble el pulso a la hora de impartir justicia por lo que habían hecho con su hija.

La presidente del jurado pidió al acusado que pase a testimoniar pero Murúa señaló que no se había enterado del juicio; que no conoció hasta hoy al abogado-de oficio-que tiene y que hubiera deseado presentar a sus testigos para que cuenten que estuvieron con él la noche en que se lo acusa.

Se presentó luego un perito de la provincia de Córdoba-Juan José Maidana- quien está investigando la causa de desaparición de Marisol Rearte y Luz Oliva y señaló que en dicha investigación, en manos de fiscalía, encontraron un perfil sicológico que puso a Murúa como posible autor.

El perfil lo mostró al acusado con patrones de conducta donde, ante la negativa de una mujer, no podía controlarse, además de poseer antecedentes de Abuso sexual con acceso carnal-cuando tenía 15 años-contra una menor; abuso sexual sin acceso carnal sobre otra menor a la misma edad; violencia de genero contra su esposa -Carolina Pereyra- por lo que le dieron una pena de un año y ocho meses; y una pena de cuatro años y medio por abuso sexual contra una sobrina de 11 años cometido hace un año. Por este motivo estuvieron presentes en el recinto -para escuchar la audiencia- la familia de Marisol Rearte y la de Luz Oliva.

Después atestiguaron diversas personas que en algunos casos eran compañeros de trabajo en un criadero de pollos en Villa del Carmen y sufrieron agresiones de parte del acusado (golpe con un fierro en un caso, hurto de gasolina en otro caso, modificación de tarjeta de ingreso y egreso al trabajo: motivo por los cuales se quedó sin ese empleo)

El abogado defensor de Murúa-de oficio- hizo comentarios incómodos e inadecuados para una audiencia familiar y femenina, cuestionando el acoso por parte de su cliente ya que la expresión “mi amor”, según el abogado, no implicaba acoso. Desde luego, omitiendo el contexto en que el acusado persiguió a la testigo con su auto durante tres cuadras, llamándola “mi amor”.Atestiguaron tres mujeres que se fueron acosadas por Murúa. Uno de los testimonios manifestó el miedo de la testigo a Murúa quien empezó el acoso de forma cordial al principio pero luego se tornó insistente hasta llegar a las amenazas: “yo a vos sí te voy a tener”, le habría dicho.

Para la próxima audiencia están citados ocho testigos que tienen que ver con la pericia psicológica, la pericia balística, cazadores furtivos que oyeron los disparos esa noche, la esposa de Murúa y otras personas que en el día de la fecha no se hicieron presentes por vivir en otras provincias y a los que se hará comparecer –si es necesario- con la fuerza pública.

Fuente:  El Merlino / DDHH de Traslasierra

 
 
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