Un video y testimonios indican que el malabarista y artesano lo golpeó en la cabeza con una rueda.

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Aquello que puede verse en el video hecho con un celular por una persona que estaba en la esquina del bar "Say No More", donde hace 16 días fue brutalmente golpeado Matías Auderut, ha sido confirmado, en estos últimos días, por los testigos: uno de los detenidos, Federico Ariel Zamudio, el malabarista y artesano correntino, sería quien habría desplegado la acción más violenta contra Matías. Zamudio es quien lo habría golpeado en la cabeza con una rueda de malabares que portaba en su mochila, según se ve en la filmación. Cuando fue detenido por policías de Investigaciones en Villa Mercedes, llevaba consigo un elemento de ese tipo, refirieron dos fuentes del caso.

Tanto el correntino como el otro artesano detenido, Gilcimar Vispo Souza, de nacionalidad brasileña, están imputados por "Homicidio simple". Pero la filmación y las declaraciones tomadas podrían dejar al extranjero en una situación distinta, salvo que establezcan que él, con su acción, hizo un aporte positivo a la comisión del resultado, es decir, a los golpes que llevaron a Auderut a la muerte.

Según una fuente, "hay por lo menos unos seis testimonios" que avalan la presunción de que Zamudio es autor de los golpes más fuertes, que corresponden a personas que han estado cerca del lugar en donde Matías fue agredido.

Del informe de la forense Marcela Gómez se desprendió que la muerte de Matías, de 31 años, fue consecuencia de las lesiones producidas en el cráneo con un elemento contundente. Y esas heridas podrían corresponder a los embates con una rueda de malabares u objeto similar.

Después del fallecimiento de Matías, se hicieron cargo de las actuaciones los efectivos del Departamento Homicidios de San Luis. Estos se enfocaron en tratar de individualizar e identificar a los partícipes de la agresión. Según la familia Auderut, participaron al menos cinco personas.

Los agentes de Homicidios lograron rápidos resultados, a pesar de que ciertos testigos conocían a los sospechosos solo por su apodo, no por sus nombres completos, sin contar, además, que los artesanos y malabaristas callejeros llevan, por lo general, una vida nómade, lo que hacía difícil su ubicación.

Los policías debieron hacer una minuciosa averiguación de sus características fisonómicas y de las ropas que vestían el día del ataque, el domingo 30 de diciembre.  

No está del todo claro cómo fue la intervención del brasileño en el ataque. Según la secuencia que han reconstruido hasta ahora, Matías fue sacado del bar en dos momentos, dijo un investigador. "Lo retiraron, y luego él regresó y lo volvieron a sacar –contó–. Ahí, un empleado de seguridad le pegó a Matías (un puñetazo). Y pareciera que Matías se confundió, creyendo que quien lo había golpeado era el brasileño, cuando en realidad fue el seguridad. Ahí es cuando Matías cayó al piso con el brasileño, y después se metieron los demás" en el altercado y lo golpearon, cuando yacía en la calle.

La prórroga de la detención solicitada por Rina Mercau, la defensora oficial de ambos, vence mañana. Después, el juez que coordina la investigación, Ariel Parrillis, tiene 48 horas para resolver si los procesa, con o sin prisión preventiva, o si les dicta la falta de mérito.

Dado que aún no ha cumplido ese paso, el magistrado solo se limitó a informar que la defensa ha solicitado varias medidas, a las que ha hecho lugar, como la declaración de los policías que concretaron la detención en Villa Mercedes, de médicos que atendieron a Matías en el Hospital San Luis y de la forense Gómez, que hizo la autopsia. Además, la defensa pidió que remitan la historia clínica de Matías, indicó.

Fuente: El Diario de la República

 
 
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