La medida de fuerza arrancaría el lunes de la semana próxima si las empresas en conflicto no abonan la totalidad de los sueldos adeudados a los choferes. Este lunes, solo dos compañías de las siete citadas se presentaron a las audiencias de mediación.

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Si con las asambleas de la semana pasada y la reducción de frecuencias los usuarios del transporte interurbano ya sufrían dolores de cabeza, su humor podría llegar al límite la semana que viene, cuando los choferes implementen un paro total que podría extenderse hasta diez días. La medida de fuerza fue anunciada por el secretario general de la UTA San Luis y depende de que las empresas en conflicto abonen a los trabajadores parte de los sueldos de enero que no fueron depositados. Este lunes, el Programa Relaciones Laborales citó a audiencia a los representantes de siete compañías en conflicto, pero asistieron solo dos. Igual, las intimaron a regularizar la situación de sus empleados en 24 horas.

“Las empresas que no concurrieron ayer (por este lunes) muestran una total falta de respeto al Programa Relaciones Laborales, y a Transporte, que es de la provincia. Es una vergüenza”, se quejó este martes Iván Pyñeiro, secretario de la filial local de la Unión Tranviarios Automotor (UTA).

Las reuniones habían sido pactadas la semana pasada y cada empresa tenía un horario fijado. “Tuvimos audiencias desde las 9 de la mañana hasta las cinco de la tarde. La idea era que cada firma contara con el espacio necesario para plantear su situación y llegar a un acuerdo, pero solo se presentaron dos: Blanca Paloma y Transporte Polo SRL”, confió Lucas Sosa, jefe del Subprograma Supervisión del Sistema de Transporte.

“Se había citado a todas las empresas de transporte interurbano. Personalmente, me llamó la atención que la empresas que mas incumplimientos tenían denunciados de parte de la entidad sindical no participaran”. “Como representante de la Secretaría de Transporte participé de las audiencias para tomar contacto personal con lo que se reclamaba y con lo que se decidiera, esperando un acercamiento de las empresas para conciliar, para poner paños fríos a esta crisis o por lo menos para encontrar alguna medida de solución. Por ello, que ni siquiera hayan participado me parece como mínimo una falta de compromiso”, sumó Sosa.

El reclamo principal de la UTA es el pago de parte del salario de enero que no fue depositado y la adecuación de los sueldos a la nueva escala salarial vigente. Pero hubo otros, como la regularización de las libretas de trabajo de algunos choferes y la implementación del boleto electrónico en el caso de las firmas María del Rosario y Sol Bus.

“El corte de boleto está prohibido por ley, y ese también es un reclamo laboral”, explicó Pyñeiro, quien aseguró que Relaciones Laborales intimó a esas firmas a implementar el nuevo sistema en un plazo de 30 días.

Las empresas que este lunes pegaron el faltazo fueron Transportes Juana Koslay, Panamericana, Polo Sur, Sol Bus y María del Rosario. “Algunas se limitaron a dejar notas y escritos, pero el Programa Relacione Laborales las volvió a intimar para que presenten la documentación que acredite el pago completo de los salarios de enero. Si no cumplen, imagino que la UTA volverá a tomar medidas”, lamentó Sosa.

“A las que no fueron la intimación les llega igual. El plazo que tienen es de 24 horas. Mañana miércoles vamos a ver cómo está el cuadro de situación y qué dictamina Relaciones Laborales. De acuerdo a ello son las medidas que vamos a implementar”, dijo Pyñeiro, y sentenció: “Si la respuesta fuese negativa, a partir del lunes llevaríamos adelante una abstención laboral por el transcurso de diez días corridos”.

Fuente: El Diario de la República

 
 
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