San Luis Informa 20 octubre 2020

Imagen: Villa Mercedes

El sector volvió a dar cuenta de la difícil situación que atraviesa. Estiman que la caída del consumo para el Día de la Madre fue entre el 12% y el 50%. El Comité de Crisis sigue sin contestar los planteos realizados desde los diferentes rubros.

 

Los comercios de San Luis sostienen que no pueden recuperarse de la crisis.

 

 

Las pérdidas económicas de los comerciantes y trabajadores independientes durante este 2020 están ligadas a la pandemia. En San Luis, lejos de mejorar, el panorama que se vislumbra es más complicado.

 

El Día de la Madre era una de las celebraciones que aguardaban con grandes expectativas porque estimaban que podrían darles un auxilio en las ganancias, pero volvieron a registrar una caída en las ventas.

 

El vicepresidente de la Cámara de Comercio en San Luis, Jorge Moyano transmitió a El Chorrillero que aún no tienen datos exactos, estiman que la merma es similar a la de toda la Argentina, es decir, de un 25%.

 

Por su lado, uno de los comerciantes autoconvocados del rubro gastronomía, Jorge Caro advirtió que según el diálogo que mantienen entre colegas, solo vendieron el 50% de lo habitual.

 

Dijo que se “esperaba en alguna medida un consumo masivo” durante este fin de semana y por eso el sábado ampliaron el horario de atención hasta las 20, pero eso no ocurrió.

 

La caída en parte en parte son adjudicadas a las restricciones por la terminación de DNI. Por eso, desde la Cámara elevaron notas al Gobierno pidiendo que eliminen esta limitación ante “la urgente y necesaria reactivación de todos los sectores productivos de la provincia”.

 

Los autoconvocados hicieron lo mismo por su lado y no hubo respuestas. “Elevamos a la Municipalidad la misma situación. Pero todas las cuestiones que llevamos la envían al Comité de Crisis”, añadió Caro.

 

Hace más de un mes presentaron a las autoridades un petitorio que tampoco tuvo contestación. Solicitaban que intercedieran ante las empresas de servicios para que adecuen planes de pago; que tuvieran en cuenta la flexibilización de impuestos y tasas; y la elaboración de un plan de reactivación económica.

 

En Villa Mercedes la situación es más preocupante debido a que solo los negocios considerados esenciales están habilitados para trabajar. Por el incremento de los casos de Covid-19, la ciudad se encuentra en fase 1.

Tras el anuncio, los comerciantes expusieron su disconformidad y se movilizaron frente al municipio. Pidieron trabajar con normalidad y sostuvieron que el sector no genera un foco de contagio por las medidas de higiene y seguridad que emplea. Inclusive muchos se resistieron al cierre y se generaron conflictos cuando las autoridades intentaron la clausura.

 

Pese a ello y sin comunicación oficial, la intendencia de Maximiliano Frontera les permitió trabajar hasta las 18. Este lunes la Cámara de Comercio aguardaba una nueva reunión con el jefe comunal para conocer cuáles fueron las acciones que solicitó ante el Gobierno provincial.

 

Respecto a las ventas por el Día de la Madre, el secretario de la entidad, Darío Sánchez manifestó que hasta el momento no habían terminado de hacer los balances, aunque advirtió que fue “negativo” y se atrevió a hablar de una caída del “del 10% o 12% en volumen de artículos”.

 

En este sentido, contó que por la prohibición muchos negocios optaron por atender bajo la modalidad online.

 

Una trabajadora independiente de Villa Mercedes, Luzy Villarroel hizo alusión a que las pérdidas están en concordancia con la determinación de funcionar solo hasta las 18.

 

“La gente no se adapta al horario corrido. Cuando salen a comprar el local debe cerrar. Para un bar o restaurante ese límite no les conviene porque recién ahí salen a tomar o comer algo”, fundamentó.

 

A raíz de eso anticipó que muchos tomaron la determinación de extender la atención hasta las 20 durante esta semana. “Los vamos a apoyar por si va alguien a hacerles un acta”, aseguró sobre el grupo autoconvocado.

 

Al mismo tiempo y ante el malestar del sector, este martes habrá una manifestación en el centro de la localidad.

 

“Esto empezó en marzo, acatamos lo que el Gobierno nos pidió porque iban a preparar el sistema de salud para enfrentarlo. Estamos, siete meses después con un porcentaje de pobreza elevado, comercios cerrados, gente endeudada”, cuestionó.

 

Criticó que las multas “han contribuido” a la crisis por la que atraviesan. “Demuestran cero empatía por el que quiere seguir trabajando”, afirmó.