San Luis Informa 30 mayo 2022

El anuncio de la suba del mínimo no imponible de ganancias emparda el salario y el tributo, no reduce nada. Qué opinamos los tributaristas de este impuesto regresivo a la clase media.

 

JUAN PABLO CHIESA

FOTO: TELAM

 

Cuando hablamos de ganancias, hablamos del impuesto que grava la renta potencial. La renta como sinónimo de ganancia nacional y anual de la actividad económica de los contribuyentes. En este sentido, la Ley de Ganancias (20.628), viene ajustando sus mínimos no imponibles por el índice que surja de la variación anual del (RIPTE), Remuneración Imponible Promedio de Trabajadores Estables. Para el año fiscal 2022 mediante la actualización del RIPTE, índice que se mide de octubre a octubre, el último determinó un ajuste del 50.5%, donde fijó $225.937 de remuneración bruta y quienes no supere este valor, no pagan ganancias.

 

Ahora bien, el Ministro de Economía Martín Guzmán y el presidente de la Cámara de Diputados Sergio Massa anunciaron un incremento del 24% (a la par de la inflación de este semestre) siendo que el piso de ganancias de $225.937 se iría desde junio a $280.792.

 

 

Los tributaristas consideramos que ni el propuesto por el presidente de la Cámara de Diputados ni por el Ministro de Economía es actualizable ni beneficio para la clase media trabajadora que sigue perdiendo su poder de compra, donde su salario cada vez se ve más empobrecido. Aconsejamos que el nuevo monto de mínimo no imponible del año fiscal 2022 de ganancias de los dependientes resulte de lo que arrojó la inflación interanual de marzo 2021 a marzo 2022, que asciende a 55.1%.

 

Se trata de incrementar el piso de ganancias acorde a la variación de la inflación el último año calendario y no el presente año, habida cuenta que lo salarios de los dependientes vienen corriendo por detrás de los precios los últimos años.

De esta manera, de 750 mil dependientes que tributarían el impuesto a las ganancias en el año fiscal 2022, con la propuesta de los especialistas, pasarían a tributar 150 mil dependientes, logrando, poco a poco, eliminar el impuesto a las ganancias de la clase media trabajadora.

 

Con el anuncio del Gobierno, más de 1 millón de dependientes y autónomos seguirán soportando el pie del Estado asfixiándolos con este impuesto que destruye por completo la clase media trabajadora. Ahora bien, recordemos que mediante la ley 27.617 se modificó la ley de impuestos a las ganancias, con el objeto de promover que la presión tributaria de este impuesto cese respecto de los trabajadores en relación de dependencia y logre sostener y recuperar el poder de compra de la clase media trabajadora.

 

Los especialistas en la materia seguimos en contra de las medidas del Gobierno nacional que no esta paliando este impuesto a la clase laburante. Con esta nueva medida, lo único que hace es empardar el impuesto con los salarios, no los auxilia en nada, y seguimos soportando este tributo.

 

*Juan Pablo Chiesa es abogado especializado en Empleo y Políticas Públicas, escritor, docente y Presidente de Aptitud Renovadora.