Javier Milei apura las reformas estructurales, pero aún no hay negociaciones en el Congreso para aprobarlas

El Presidente emitirá un Decreto de Necesidad y Urgencia en las próximas horas. Sin embargo, para convalidar las medidas, necesitará de los legisladores.

 

Tras los primeros anuncios del ministro de Economía, Luis Caputo, el presidente Javier Milei apura un paquete de reformas estructurales que incluyen privatizaciones, desregulaciones y la eliminación de la ley de abastecimiento. No obstante, dado la naturaleza de varias de esas medidas, sería muy endeble sacarlas mediante un decreto de necesidad y urgencia y necesitarán de la aprobación del Congreso.

 

Los asesores del mandatario libertario le recomendaron que las reformas se implementen a través de una ley o varias leyes que vayan al Parlamento entre el lunes y martes de la semana próxima. Sin embargo, aún no hubo negociaciones para aprobar el paquete en el Congreso, donde Milei cuenta con tan solo 38 diputados y necesita de otros 92 para llegar al quórum (129 votos).

 

De hecho, ni los legisladores de La Libertad Avanza ni los de Juntos por el Cambio y Unión por la Patria conocen el texto. Hoy, Diputados es un archipiélago de fracciones que todavía está en reconfiguración. Según pudo saber TN, hubo una reunión entre los jefes de bancada del PRO y de Unión por la Patria, Cristián Ritondo y Jorge Martínez, y la actitud sería de facilitar la aprobación, pero no a libros cerrados. Se va a discutir ley por ley y artículo por artículo.

 

Entre otros aspectos, el paquete de leyes incluirá privatizaciones (transformaría las empresas públicas en Sociedades Anónimas), desregulaciones y una amplia reforma impositiva (Ganancias, blanqueo de capitales y aumento de tributos).

 

Este último aspecto está generando mucho ruido en el sector empresario. Temen que haya un impuestazo escondido atrás de estas desregulaciones, como pasó con las medidas de Caputo, en las que nadie esperaba el aumento de las retenciones ni el aumento del impuesto país, como lo anticipó TN.

 

Las desregulaciones implicarían la eliminación de algunas leyes como por ejemplo la Ley de Abastecimiento y la Ley de Góndolas. Pero para anular una ley, necesitás otra ley. Un DNU dejaría al Gobierno en una posición muy frágil y judicialmente expuesto a cientos de impugnaciones en los tribunales.

 

En forma paralela, el Poder Ejecutivo está terminando de pulir varios proyectos como una Reforma Laboral, la Reforma de la Ley de jubilaciones y un nuevo régimen de inversiones.