La joven sufrió una infección generalizada durante la operación que le provocó la muerte. Laura Fernandes Costa es una joven brasileña que, para lucir más atractiva el día de su boda, decidió hacerse una intervención quirúrgica consistente en colocarse un balón gástrico. Pero todo salió mal y la joven terminó muriendo a causa de una infección generalizada. La mujer, de 31 años, quería perder 8 kilos antes de dar el sí ante el altar junto a su novio, Matheus Turchete, de 27 años, en una ceremonia prevista para el próximo 7 de septiembre. “En realidad, ella no lo necesitaba. No era obesa, era una persona sana. Quería tener un ‘cuerpo de princesa’ para la boda y terminó tomando esa decisión”, dijo Matheus al sitio G1. Sin embargo, la operación provocó una perforación en el estómago de Laura que llevó a la infección mortal. Y ahora, su familia sospecha que hubo mala praxis en la intervención de los médicos. La cirugía fue realizada en una clínica de la ciudad de Belo Horizonte, en el Estado de Minas Gerais (sudeste de Brasil) el 26 de abril pasado. Esta consiste en colocar un dispositivo en el interior del estómago para reducir el espacio disponible para hacer la digestión y, por lo tanto, que tenga sensación de saciedad más rápido y no necesite comer tanto. Pero al día siguiente de la operación, la joven se empezó a sentir mal y a vomitar sangre. Cuatro días después, llamó al médico que la había operado, Mauro Lúcio Jácome, para que le retirara el balón gástrico, pero no lo pudo ubicar. Finalmente, consiguió que se lo sacaran el 2 de mayo. Fuente: El Chorrillero

La joven sufrió una infección generalizada durante la operación que le provocó la muerte.

 

Laura Fernandes Costa es una joven brasileña que, para lucir más atractiva el día de su boda, decidió hacerse una intervención quirúrgica consistente en colocarse un balón gástrico. Pero todo salió mal y la joven terminó muriendo a causa de una infección generalizada.

 

La mujer, de 31 años, quería perder 8 kilos antes de dar el sí ante el altar junto a su novio, Matheus Turchete, de 27 años, en una ceremonia prevista para el próximo 7 de septiembre.

 

“En realidad, ella no lo necesitaba. No era obesa, era una persona sana. Quería tener un ‘cuerpo de princesa’ para la boda y terminó tomando esa decisión”, dijo Matheus al sitio G1.

 

Sin embargo, la operación provocó una perforación en el estómago de Laura que llevó a la infección mortal. Y ahora, su familia sospecha que hubo mala praxis en la intervención de los médicos.

 

La cirugía fue realizada en una clínica de la ciudad de Belo Horizonte, en el Estado de Minas Gerais (sudeste de Brasil) el 26 de abril pasado. Esta consiste en colocar un dispositivo en el interior del estómago para reducir el espacio disponible para hacer la digestión y, por lo tanto, que tenga sensación de saciedad más rápido y no necesite comer tanto.

 

Pero al día siguiente de la operación, la joven se empezó a sentir mal y a vomitar sangre. Cuatro días después, llamó al médico que la había operado, Mauro Lúcio Jácome, para que le retirara el balón gástrico, pero no lo pudo ubicar. Finalmente, consiguió que se lo sacaran el 2 de mayo.

 

Fuente: El Chorrillero