San Luis Informa 22 julio 2020

Aseguran que “están fundidos” y que no pueden hacer frente a las obligaciones. Mañana presentarán una nota en la Casa de Gobierno solicitando que autoricen el funcionamiento.

Imgen registrada

Hoteles alojamiento.

Redacción de El Chorrillero

El propietario del motel Eros de la ciudad de San Luis, Sebastián Testa, en declaraciones a El Chorrillero explicó que la razón por la cual el sector no fue habilitado se debe a que el Comité de Crisis dice que “no podemos llevar una trazabilidad del todo transparente”.

 

Dijo que “están fundidos” porque hace cuatro meses que permanecen sin trabajar.

 

En la provincia son 14 los albergues transitorios que dan empleo a más de 300 personas.

 

“Por nuestra propia actividad, secamos la ropa con calor y la desinfectamos con lavandina. Por eso el absurdo y enojo de que hayan habilitado otras actividades. Tenemos una deuda abultadísima en todos los establecimientos”, sostuvo.

 

Testa señaló que una de las medidas en caso de ser habilitados será pedir DNI o colocar en el ingreso de cada motel un dispositivo lector de los documentos. La información “queda archivada” en una base de datos y en caso de que las autoridades lo requieran por la aparición de un caso de coronavirus en la provincia podrán solicitarla.

 

Conformaron la Asociación Hoteleros Unidos San Luis y mañana se movilizarán hasta Terrazas del Portezuelo para presentar una nota ante el Comité de Crisis en la que solicitarán la “reapertura inmediata” y una ayuda financiera.

 

El sector había presentado un protocolo meses atrás, pero no fue autorizado. Consistía en la desinfección de cada habitación entre cada turno y establecer un tiempo de ventilación: “Mucho de eso lo hacíamos antes de la pandemia, es prácticamente lo mismo, sólo reforzaríamos un poco más”.

 

Testa señaló que hasta el momento no despidió a ningún trabajador y que para hacer frente al pago de salarios tuvo que vender dólares que tenía de ahorro y solicitar créditos bancarios. “Hasta la semana pasada se les pagó a los empleados, ahora ya no lo podemos por lo cual les ofrecimos armar una pollería al lado del motel. Ahí ubicamos dos trabajadores, otros dos se desempeñan en el lavadero y el quinto está afectado como sereno”.

 

La semana pasada, Tucumán habilitó los albergues bajo protocolos sanitarios y las parejas tienen que dejar una copia del DNI.

 

“Estamos preocupados porque hace cuatro meses que no podemos trabajar y consideramos que tenemos todas las condiciones para hacerlo. Esto sería reforzar las medidas de higiene que ya aplicabamos”, informó la dueña del motel “Y… no C”, María Picco.

 

Indicó que el Comité considera que un motel “no es un lugar seguro” y no da una “explicación lógica” de por qué no se dispone la habilitación.

 

“Le pido por favor al gobernador (Alberto Rodríguez Saá) que nos tenga en cuenta porque necesitamos trabajar. Es nuestra vida entera, tenemos familias y empleados a los cuales hay que pagarles. Es una situación insostenible”, manifestó.

 

En su caso tampoco tuvo que desvincular trabajadores de la empresa, pero no sabe “hasta cuando podrá sostenerlos”. “Tengo trabajadores con 20 años de antigüedad”, expresó.

 

A su vez, dijo que el secretario de Turismo, Luis Macagno les confirmó que el protocolo “está en análisis”.

 

Por otra parte, la representante de la Cámara de Moteles de San Luis, Silvina Dossetto dijo que la dificultad para abrir sus locales se debe a la trazabilidad: “Nosotros garantizamos en todo momento el derecho de la privacidad, por eso la trazabilidad será revelada únicamente al Comité en caso de un requerimiento puntual. Esto nos provoca una sensación de injusticia”.

 

“Que me controlen de la manera que quieran y si no cumplo que clausuren el establecimiento. Quiero ejercer lícitamente la actividad comercial como lo hacen todos los rubros”, afirmó.

 

Por último, señaló: “Necesitamos que nos asistan económicamente para mantener las empresas porque no solamente debemos pagar los sueldos, si no también pagar impuestos, servicios y mantenimiento”.