San Luis Informa 28 junio 2020

“El aislamiento físico entre poblaciones y productores vecinos trae consecuencias brutales que llevarán a un desastre económico muy próximo”, advirtió este domingo el presidente de la Asociación Agrícola Ganadera de Justo Daract, Luis Orquín, al criticar duramente las restricciones impuestas por el gobierno de San Luis para prevenir el ingreso del virus Covid 19.

 

En declaraciones a El Semiárido, el dirigente alertó que los aislamientos provinciales, territoriales y poblacionales establecidos con Córdoba y Mendoza, en especial entre las zonas de influencia de Justo Daract y Paunero, trae consecuencias económicas y sociales directas muy graves sobre los productores, contratistas, pool de siembra y profesionales del agro, tanto de Córdoba como de San Luis que se intercambian permanentemente en sus trabajos.

 

“El sistema de cuarentena forzada, sin reconocer otros métodos sanitarios más avanzados y rápidos en el tiempo, sin entrar en tema de infectología y medicina, no fue implantado lo suficientemente rápido y aún ahora hay serias dificultades para lograr esa comunicación de trabajo y producción con las provincias vecinas”, alertó el productor.

 

Advirtió, además, que también se ve afectado el intercambio fundamental de tecnología y de capitales a través de los insumos que se consumen dentro de la provincia, la mano de obra y maquinarias especializadas para los distintos cultivos, como las que venían habitualmente todos los años.

 

Este aislamiento físico entre poblaciones y establecimientos productivos vecinos es un hecho de “consecuencias brutales”, alertó y recalcó que estas relaciones sociales y económicas no responden a límites arbitrarios provinciales, “más cuando San Luis viene de dos y en muchos casos tres cosechas perdidas por sequía y granizo y donde más de la mitad de la superficie sembrada por los pequeños y medianos productores se realiza con auxilio económico de agricultores cordobeses, por ejemplo, quienes todos los años invertían millones de dólares en San Luis y pagaban impuestos locales por toda la producción que dejaban tras de ese trabajo anual”.

 

Para Orquín, estas consecuencias llevan a un “desastre económico muy próximo”, ya que esos inversores extraprovinciales han manifestado que en estas condiciones no sembrarán maíz, soja o maní en San Luis, “inclusive ya hay mucha gente que no quiere tener ni siquiera campos en la provincia por las cosas como han sido planteadas”.

 

El presidente de la rural de Justo Daract opinó que se ha desvinculado muy duramente a las provincias e incluso dentro del mismo San Luis, donde se crearon terraplenes que dificultan el movimiento de los mismos productores.

 

“Los movimientos de hacienda, que deben pasar por la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) en Villa Mercedes para ir, por ejemplo, al frigorífico Marfrig, siendo que vienen de la provincia de San Luis, con camioneros de San Luis, a una supuesta desinfección, cuando después van a la planta de faena donde se toman todos los recaudos sanitarios porque va hacienda de exportación, ponen en contacto a los mismos sanluiseños con gente que viene de otras provincias y que pueden traer el virus”, advirtió.

 

Para Orquín, estas son cosas innecesarias que fueron mal instrumentadas y que por lo tanto “son verdaderos focos de infección que después saldrán desde allí hacia el resto de la población a través de mayoristas y minoristas; hay que tomar todos los recaudos que no fueron previstos”.

 

Los criadores también están en crisis

 

Con respecto al oeste árido y semiárido, el dirigente recordó que están los problemas de los criadores, que han tenido que vender anticipadamente sus terneros por la sequía, “un desastre que ya lo anunciamos en Fraga, cuando en marzo tuvimos esa concentración de camionetas y nos unimos las rurales de San Luis para manifestar que se venía un desastre económico, que se fue agravando por todas estas acciones”.

 

Por otra parte, advirtió que surgen temas de inseguridad, de robos y que ahora se está generalizando en el país con lo que llamó “vandalismo y terrorismo rural”, con la destrucción de bolsones, bienes y propiedades, de fuegos intencionales, “totalmente dañinos para el productor y la economía del país”.

 

Dijo que esos actos de sabotaje son repudiados por las instituciones del agro: “No queremos que se produzcan más y que la justicia tome cartas en el asunto rápido porque sino vamos de una situación que es crítica a una que será caótica. Y esto no es que esté la economía versus la salud, sino que son efectos simultáneos; va todo junto hoy y mañana, es el presente y el futuro de toda la sociedad”.

 

También cosideró que las políticas deben responder de forma responsable a la salud, pero también a la educación, al equilibrio económico y a la seguridad de los ciudadanos por sobre todos los deberes del Estado.