San Luis Informa 27 julio 2020

En un puesto fronterizo impidieron a sus propietarios que la entraran a la provincia. La Policía Caminera dijo que los dueños no tenían autorización del Comité de Crisis para ingresar al animal.

Por redacción

Permitirán el ingreso a San Luis de Gala, una perra de asistencia

Ansiedad. En el puesto limítrofe de Justo Daract, Luis Molina habla a través de una reja a su perra Gala, que viajó desde Buenos Aires.

SU HISTORIA

La historia de vida de Gala, una perra galgo que fue rescatada de un basural a donde fue arrojada por galgeros, sumó un nuevo capítulo amargo a su vida luego de que la policía de San Luis no le permitiera ingresar a la provincia para reencontrarse con su familia.

 

Gala se hizo famosa luego de que el maratonista argentino Luis Molina la rescatara y adoptara. Su recuperación fue seguida paso a paso por los posteos que compartía el atleta olímpico, que debió viajar a la provincia cuyana junto a su familia. Una vez instalado allá contrató un servicio internacional para hacer el traslado de Gala desde la zona norte bonaerense hacia San Luis.

 

Con todos los permisos en regla y las autorizaciones pertinentes, por vía terrestre, Gala pasó por Santa Fe y Córdoba hasta llegar al puesto fronterizo de San Luis, donde la esperaba Luis Molina para el reencuentro.

 

 

Luego de ser rescatada de un basural, donde fue abandonada por galgeros, Gala tuvo una hernia de disco de la que debió ser operada y la dejó postrada varios meses hasta que pudo volver a caminarLuego de ser rescatada de un basural, donde fue abandonada por galgeros, Gala tuvo una hernia de disco de la que debió ser operada y la dejó postrada varios meses hasta que pudo volver a caminar

En ese punto, el control policial puntano decidió que la perra no podía ingresar a la provincia a raíz de las medidas de aislamiento dispuestas por la pandemia del coronavirus Covid-19.

 

“En la entrada de San Luis nos detuvo la policía caminera y no nos dejó pasar. Como se ve en las imágenes, quedamos nosotros con Gala de un lado y Luis Molina la acaricia del otro lado de la reja. Ahí nos dijeron que no podíamos pasar, que la perra tampoco y que Luis tampoco podía cruzar esa valla”, contaron a LA NACION desde la empresa encargada del traslado.

 

“Lo único que teníamos que hacer era darle la correa en la mano para que Luis esté con la perra en San Luis. Nosotros no estábamos interesados en entrar a la provincia”, explicaron desde Pet World Travel y agregaron:. Una cosa ridícula. Si era un perro callejero, pasaba caminando y no decían nada. Noté una mala predisposición sin sentido. No encontramos el por qué se hace eso”.

 

Luego de eso, aseguraron que pasaron seis horas en las que se intentaron comunicar con las autoridades provinciales que no respondían los llamados. “Después de ese tiempo y sin respuestas, nos desviaron a Río Cuarto, Córdoba, fajaron las cuatro puertas del auto y nos sacaron con custodia policial”, dijeron, y explicaron debieron regresar a Buenos Aires con Gala.

 

“Ahora están tratando de ver si hay que generar algún otro permiso especial para poder llevarla la semana que viene, algo que ya fue confirmado”, explicaron desde la firma de traslados de animales.

 

LA NACION intentó contactarse con autoridades de San Luis que no respondieron los llamados ni mensajes.