San Luis Informa 6 enero 2021

Hay quienes aseguran que el Gobierno Nacional tiene en carpeta una reforma inédita del sistema que eliminaría al sector privado. Hablamos con el economista Carlos Burgueño que nos dijo qué se especula en torno a la posible desaparición de las prepagas de salud.

Hay rumores cada vez más fuertes de que Gobierno Nacional tiene en carpeta un borrador de una reforma profunda del sistema de salud, mediante la cual se eliminaría al sector privado. Estas especulaciones se acrecentaron luego de que el presidente, Alberto Fernández, diera marcha atrás al aumento que tenían aprobado las prepagas y a declaraciones de Cristina Fernández de Kirchner.

La ex presidenta dijo durante el acto de La Plata: “Nuestro país debe ser en toda Latinoamérica el que más recursos humanos, tecnológicos e inversiones tenga en materia de salud. Lo que pasa es que lo tenemos dividido en tres sistemas: público, privado y obras sociales. Vamos a tener que repensar un sistema de salud integrado”.

 

Fuente Original: https://www.mdzol.com/

 

Sobre esto, hablamos con el economista Carlos Burgueño quien manifestó: “Yo creo que es más que una especulación, lo dijo la propia Cristina Fernández claramente en aquel acto en el que embistió contra el gabinete de Alberto Fernández”. Lo que ocurrió es que en aquella oportunidad, según el especialista, todos nos quedamos con esa noticia, pero en materia económica hubo 2 capítulos que la vicepresidenta mencionó,

Estos últimos fueron “la inflación, casi una orden que le dio a Alberto Fernández para que los aumentos salariales y de los jubilados este año deben empatarle a la inflación, y el otro fue el de la salud, cuando pidió un avance concreto y directo del sistema de salud pública sobre el sistema de salud privada y las prepagas”, comentó Burgueño.

BURGUEÑO EN MDZ: “YO CREO QUE HOY ES IMPOSIBLE QUE EL GOBIERNO AVANCE SIN MÁS SOBRE LA SALUD PRIVADA, PERO SÍ PUEDE LLEVARLA A UNA SITUACIÓN COMO LA DE LAS TARIFAS DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS”.

Más detalles

El economista detalló que el sistema de salud público son los hospitales públicos, tanto nacionales como provinciales o municipales. Las obras sociales son los sanatorios y los vínculos con las clínicas privadas de los gremios y de algunos colegios profesionales. Mientras que la salud privada son las prepagas, mediante las cuales una persona paga para tener un sistema de salud, “se supone mejor que el público o por lo menos más cómodo”.

 

Como todos los sistemas privados, las tarifas del sistema de salud privada dependen de la cuota y ésta de los costos y de la ganancia de los empresarios. Esa cuota es regulada por el Estado desde el gobierno de Néstor Kirchner. “En general nunca hubo problema en indexar la cuota, hasta el año pasado que hubo un congelamiento de tarifas con un aumento de costos en la actividad privada de salud y este año había un acuerdo para subir las cuotas desde enero. Ginés González García lo cumplió, las indexó un 7% y ese mismo día a la tarde el Presidente desautorizó al ministro y volvió para atrás”; recordó Burgueño.

 

Por todo esto, “los empresarios dicen que obviamente el gobierno no puede políticamente arremeter en la salud privada sin más, porque eso crearía un nuevo Vicentin. Entonces estiman que el plan es un intento de deterioro permanente y constante para pegar el manotazo dentro de unos años, cuando todas las empresas de salud estén quebradas, porque no dejan aumentar la cuota”, comentó el especialista.

Esto es lo que se comenta dentro del sector privado, ahora si nos preguntamos ¿qué dice el gobierno al respecto?, no tendremos grandes respuestas. “No se sabe si hay un plan serio, concreto y sensato o un plan irresponsable. Pero lo cierto es que algo hay porque lo dijo Cristina Fernández.”, respondió Burgueño.

Finalmente, el economista recordó que la medicina es uno de los sectores que están dolarizados. “Cualquier material médico es importado, de hecho al comienzo de la pandemia, cuando no había buen ritmo de producción local, se importaban barbijos y hasta el alcohol en gel tiene un insumo que se trae del exterior”, comentó Burgueño pero también hizo la salvedad de que en medio de la crisis sanitaria “no hubo restricciones en cuanto a la disponibilidad de dólares para la salud, por lo menos yo no recibí quejas”.