San Luis Informa 28 junio 2020

Tucumán: Lo detuvo la policía y murió asfixiado

«Me falta el aire, me falta el aire», repetía Walter Nadal mientras el bicipolicía tenía la rodilla en su nuca y le decía «no seas cagón».

Walter Ceferino Nadal de 43 años murió por asfixia. Testigos denunciaron que uno de los policías que lo detuvo le puso una rodilla en la nuca para arrestarlo.

Según el testigo “los policías parecían no creerle que no podía respirar. En un momento el hombre se quedó callado y se puso blanco. Ahí los efectivos se asustaron y pidieron ayuda. 

 

La Justicia investiga la muerte de un hombre de 43 años que fue acusado de un robo y detenido por la policía en circunstancias confusas en San Miguel de Tucumán,mientras que la autopsia en su cuerpo reveló que el deceso se produjo por asfixia .

Según indicaron testigos, uno de los policías que detuvieron al hombre, puso una rodilla en la nuca al reducirlo y el arrestado se quejó por no poder respirar.

Cerca del mediodía del miércoles pasado Walter Ceferino Nadal fue acusado de un supuesto robo, aparentemente de una gorra, y comenzó a ser perseguido por dos policías , hasta que fue atrapado por otros dos que acudieron a la esquina de Crisóstomo Álvarez y Congreso.

Según la versión policial , el hombre dijo que se trataría mal y los agentes llamaron a una ambulancia , que trasladó al Hospital Padilla, donde minutos más tarde murieron como consecuencia de un infarto.

Sin embargo, la fiscal Adriana Giannoni intervino en el caso y ordenó una autopsia , en la que determinó que Nadal murió por un cuadro de asfixia.

De comprobarse violencia institucional, se volvería a poner en jaque a la Policía tucumana cuando aún resuenan los ecos del asesinato de Luis Espinoza durante un operativo policial ocurrido el 15 de mayo pasado en la zona rural de Simoca, por el que terminaron detenidos nueve policías y un civil

Por su parte, la organización de derechos humanos ANDHES solicitó que se separara a la Policía de las investigaciones judiciales y exigió que se realizara una reforma en la institución

Sin embargo, la policía tucumana acumula hitos represivos tales como el fusilamiento de Facundo Ferreira, de 12 años, el homicidio de Miguel Reyes Pérez, y más recientemente la desaparición y asesinato del peón rural Luis Espinoza, en el paraje Melcho de Simoca. Hace una semana una mujer denunció que fue golpeada y abusada por tres policías de Lastenia en un allanamiento sin orden judicial y bajo el comando de Fabio Ferreyra, subjefe de la Unidad Regional Este. Y hace pocos días la policía reprimió con balas de goma a un grupo de vecinos que realizaban un corte de calle para reclamar luz y agua.

 

Fuente: Pagina 12, infobae