San Luis Informa 25 enero 2021

La Policía trata de corroborar si César Montivero realizó viajes a otras provincias en los últimos 33 días.

Montivero. Tiene 39 años. Fue visto por última vez el 23 de diciembre. Foto: Relaciones Policiales.

Hace poco más de un mes que César Ernesto Montivero salió de su casa, en el barrio Aviador Origone de Villa Mercedes, y jamás regresó. Había salido con la intención de cobrar la jubilación de su madre, con quien vivía, pero desde que partió de la vivienda, la mujer ni nadie de su familia volvió a saber de él. Los policías de la Comisaría 36ª ahora tratan de determinar si, en las semanas que lleva desaparecido, el hombre pudo haber viajado a otras provincias.

 

Los investigadores están esperanzados que ese último dato les sea confirmado durante la semana. Es así porque desde la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) les respondieron que, al parecer, “algunas empresas habrían registrado viajes a nombre de Montivero”, refirió una fuente de la seccional actuante.

 

A partir de esa respuesta de la CNRT, los efectivos se contactaron con diferentes compañías de transporte para saber si el hombre, por ejemplo, ha viajado en micro en el último mes. Algunas de esas empresas podrían responderles hoy.

 

Anteriormente, la Policía se comunicó con algunos parientes que viven en Mendoza y en San Juan para averiguar si el hombre de 39 años había tomado algún colectivo hacia esas provincias. Pero esos familiares les respondieron que no, que no habían tenido contacto con quien buscaban.

 

Montivero desapareció el 23 de diciembre, pero su madre, Fanny Araya, asentó la solicitud de paradero cinco días después. La mujer no se preocupó de inmediato cuando vio que su hijo no había regresado porque él es adulto y sabía que no era la primera vez que desaparecía por algunos días. Pero, cuando vio que no volvió para Navidad ni supo nada sobre él los días posteriores, fue hasta la Comisaría 36ª.

 

Contó que su hijo había salido de su casa, en Presidente Perón 1459, entre Santa Fe y Arenales, alrededor de las 9:40, hacia la sucursal que el banco Supervielle tiene en Mitre al 1600. Iba a extraer dinero con la tarjeta de débito de ella y después se dirigiría hacia el supermercado Carrefour, para hacer unas compras.

 

Araya lo llamó varias veces, pero cada vez que lo hacía la compañía telefónica le informaba que ese número ya no correspondía a un abonado en servicio. Los investigadores también trataron de comunicarse con el hombre, pero del otro lado le contestaron lo mismo, es decir, que esa línea estaba fuera de servicio.

 

La mujer dijo que el miércoles 23 había sido un día como cualquier otro, no había sucedido nada extraño o desagradable los días previos, no habían discutido, ni su hijo, hasta donde ella sabía, tenía problemas con otras personas.

 

Gracias a que Araya les comentó a los efectivos que su hijo tenía problemas con el juego, porque era habitué de apostar, revisaron las filmaciones de las cámaras de los casinos de la ciudad. Así descubrieron que, después de haber ido al banco, Montivero había estado en una casa de juegos de la ciudad. Estuvo allí horas. Ese es el último registro que tienen de él.

El hombre tiene contextura física robusta, pesa alrededor de 200 kilos y mide 1,85 metro de altura. Tiene tez blanca, cabellos cortos de color castaño claro y ojos marrones. Cuando salió de su domicilio vestía una chomba blanca con celeste, un pantalón chupín negro y zapatillas azules. No tiene cicatrices ni tatuajes. Ante cualquier dato, la Policía le solicita a la comunidad que llame al 911.

Con informacion  de El Diario, Relaciones Policiales de San Luis