Después de pasar dos noches consecutivas en un incómodo banco de madera dentro de Tribunales, Claudio Poggi no se da por vencido: "Me voy a quedar acá hasta que me atiendan", dice el ex gobernador de San Luis, virtualmente atrincherado desde hace dos días en la sede de la justicia electoral puntana. El motivo es que el juez provincial José Agustín Ruta no homologa la autorización para que su partido, Avanzar, participe de las elecciones previstas para agosto y octubre.

"Aquí me ven, un ex gobernador llegando a esta situación. Intentan proscribirnos", afirma el ex mandatario, quien de aliado pasó a rival del gobernador Alberto Rodríguez Saá y su hermano, el actual senador y ex presidente Adolfo Rodríguez Saá.

Avanzar logró la autorización de la justicia federal nacional para participar de las elecciones. Pero la habilitación local se dilata y el 30 de mayo vence el plazo para la inscripción de los partidos que participarán en las elecciones por los cargos locales.

"Hasta que el juez Ruta no resuelva nos vamos a quedar acá", reitera el ex gobernador, quien ya lanzó su candidatura a senador nacional por San Luis en alianza con la UCR puntana y el apoyo de la Casa Rosada. Enfrentará, casi con seguridad, a Adolfo Rodríguez Saá, que buscará renovar su mandato por otros seis años en la Cámara alta.

El ex mandatario busca expandir su mensaje a través de las redes sociales y mensajes de WhatsApp y también organizó un pequeño acto con sus seguidores en la puerta del juzgado. No tiene la misma suerte en los medios tradicionales de la provincia, que no han publicado una línea sobre su reclamo.

El reclamo de Poggi es compartido por otras fuerzas. "La justicia provincial, en el fuero electoral, se ha caracterizado por ser permeable a las presiones de la dinastía rodriguezsaaísta. En muchas ocasiones ejecutó maniobras para entorpecer la conformación de partidos o frentes que no se alinearan con los hermanos gobernantes", afirmó la dirigencia de Libres del Sur de San Luis a través de un comunicado.

El gobernador Rodríguez Saá transita por estos días un acercamiento explícito al kirchnerismo. Durante el fin de semana pasado recibió al ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, hoy cercano a Florencio Randazzo, y a Emilio Pérsico, del Movimiento Evita. La semana pasada estuvo en La Matanza, dónde compartió un acto con la intendenta Verónica Magario y dirigentes de la primera línea del kirchnerismo bonaerense. Su pelea con Poggi parece recién estar comenzando.

Fuente: La Nación

 
 
 
 

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