María Belén Pebay denuncia que la Justicia no la escucha. El hombre se llevó a su hijo en agosto y aún no obtuvo respuestas. 

 molida

“Hasta que no vuelva con él, no me va a devolver a mi bebé”, exclamó, con profunda angustia, una joven que ha perdido todo contacto con su hijo, de pocos meses de vida, por impedimento de su ex pareja. El hombre se llevó a su bebé luego de someterla a golpes, en agosto pasado, y a partir de entonces la víctima vive un calvario, desencadenado por el lento accionar de la Justicia y por las amenazas de su agresor.

María Belén Pebay, de 23 años, vivía junto a su pareja, de 24 en la localidad bonaerense de Guernica. Nunca la relación fue buena pero en los últimos meses la mujer sufrió todo tipo de violencias físicas y psíquicas. Todo se hizo más dramático ya que María Belén esperaba su segundo hijo, el primero con su entonces esposo, quien no cesaba con las agresiones. Finalmente, el niño nació el 13 de julio pasado y un mes después, el 23 de agosto, tuvo lugar una situación extrema, brutal y aberrante.

En aquella jornada, “comenzamos a discutir y le dice a mi nena, de 6 años, que se metiera a la casa. Después cerró la puerta con llave, y yo le preguntaba por qué nos encerraba”, relató Pebay a Crónica. Al no obtener respuestas, ella intentó salir de la vivienda pero “comenzó a golpearme, me agarró de la muñeca izquierda y me estrelló la cabeza contra la cuna. Mientras yo estaba en el piso, le pegaba a la nena para que no agarre al bebé y escapara con este desde la ventana. Luego tomó al nene y se lo llevó”.

El testimonio de María Belén da cuenta del demencial accionar de quien era su pareja, y del último instante en el que vio a su pequeño hijo. A más de tres meses, la progenitora no ha podido reencontrarse con su niño, y debió sortear una serie de requerimientos por parte de las autoridades del Juzgado N° 5 de Familia, que interviene en la causa.

En este sentido, la víctima remarcó que “presenté todos los certificados médicos que me pidieron y estoy esperando una notificación judicial de una audiencia en la que podamos acordar la revinculación con mi bebé”. Mientras tanto, la mujer es blanco de amenazas por parte de su agresor, y por esta razón exigió una restricción perimetral, que le fue otorgada. No obstante, el principal padecimiento de la desconsolada madre es no tener conocimiento sobre el estado del menor.

Al respecto, ella sospecha que “el nene está en la casa de mi ex suegro. Estoy desesperada porque no puede tener tanta maldad mi ex esposo. Él me dijo que hasta que no vuelva con él, no me va a dar a mi hijo”.

Fuente: Crónica

 
 
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