El cielo es el límite: se lanzó desde más de 4200 metros de altura con un fin solidario.

longeva 

Se llama Irene O’Shea y es noticia gracias a su gran hazaña: a los 102, se lanzó desde más de 4200 metros de altura, convirtiéndose en la persona más anciana del mundo en tirarse de paracaídas.

El histórico salto se llevó a cabo el domingo 9 de diciembre en Langhorne Creek, una ciudad al sur de Australia. La mujer consideró que se sentía “normal” tras haberse precipitado por el cielo a 220 kilómetros por hora, aunque no fue la primera vez que lo hacía.

Su primera experiencia en paracaídas fue en 2016, el mismo día que cumplió 100 años y volvió a hacerlo al año siguiente, pero fue en esta oportunidad que logró entrar al libro de Récord Guinness el domingo. “El cielo estaba despejado e hizo un buen día aunque pasé mucho frío”, explicó O’Shea en declaraciones a la prensa australiana, según el Daily Mail.

Nacida un 30 de mayo de 1916, la mujer dijo que no tenía miedo de probar su tercer intento: “Me sentí normal, casi igual como en saltos anteriores”. La abuela que todavía maneja, vive sola y no usa anteojos, le quitó el título a Kenneth Meyer de Nueva Jersey, Estados Unidos, quien es 21 días más joven que ella y lo había logrado el año pasado.

O’Shea explicó que su salto no fue para batir un récord, sino para recaudar fondos para la investigación de la enfermedad de las neuronas motoras, que debilita los músculos y afecta las funciones físicas, después de que su hija Shelagh muriera de eso a la edad de 67 años. “Perdí a mi hija por esa terrible enfermedad hace 10 años y la extraño”.

Para eso creó una petición en la plataforma GoFoundMe donde recibe donaciones y para poder seguir apoyando a la causa. Su objetivo era recaudar 10 mil dólares y ya llegó a más de 12 mil. “Me siento inspirado por ella. La actitud, el coraje y la audacia son increíbles”, dijo el marido de Shelagh, Mike Fitzhenry, sobre su suegra.

Fuente: Clarín.

 
 
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